miércoles, 24 de agosto de 2016

PELIGRO LATENTE: RESIDUOS DE AGROQUÍMICOS EN FRUTAS Y HORTALIZAS

La presencia de residuos de agroquímicos en los alimentos se ha convertido en una enorme preocupación. 

Los agroquímicos son sustancias químicas como insecticidas, herbicidas, fungicidas, plaguicidas y fertilizantes, cuya utilización  hoy en día se ha vuelto necesaria e indispensable para el desarrollo de la agricultura.

Los agroquímicos se clasifican según el uso que se les brinde, entre los que encontramos:

  • Insecticidas que se utilizan contra los insectos.
  • Herbicidas que se utilizan contra la maleza.
  • Fungicidas que se utilizan contra los hongos y el moho.

Los pesticidas fueron diseñados para aumentar la producción mundial de alimentos, proteger contra plagas y enfermedades, mejorar el aspecto de los vegetales, contribuir a alargar su vida comercial y proteger a los consumidores sobre algunos peligros, como la contaminación por hongos. Sin embargo, por el desconocimiento de muchos agricultores, el uso intensivo e indiscriminado de agroquímicos puede dejar residuos en cultivos o aguas subterráneas causando, por lo tanto, contaminación de productos vegetales, productos de origen animal y el agua, principalmente.


Efectos Adversos del Uso de Agroquímicos

La intoxicación aguda, provocada por agroquímicos, puede causar una serie de síntomas que a menudo no son correctamente diagnosticados, por ejemplo:



  • Mareos; 
  • Diarrea; 
  • Dolor de cabeza; 
  • Trastornos de la memoria; 
  • Convulsiones;
  • Coma;
  • Problemas de hígado y riñón; 
  • Fibrosis pulmonar;
  • Disminución de la fertilidad; 
  • Cataratas; y, 
  • Hasta cáncer. 
Estas enfermedades crónicas han sido relacionadas con residuos en los alimentos debido a la concentración de agroquímicos en la cadena de alimentos, incluyendo verduras, carnes rojas, aves, huevos y hasta se pueden encontrar residuos en la leche materna.



La utilización irracional de agroquímicos también produce contaminación ambiental, por ejemplo:

  • Cuando los plaguicidas se utilizan en mayor cantidad de la que pueden absorber los cultivos; 
  • Cuando los residuos de plaguicidas son arrastrados por el agua o el viento antes de que puedan ser absorbidos por los cultivos; 
  • O también cuando se arrojan envases de plaguicidas, insecticidas, herbicidas, fungicidas a fuentes de agua o al terreno de cultivo.

Además el exceso en el uso de plaguicidas ha ocasionado que los suelos se pierdan, lo que provoca mayor riesgo desertificación, es decir la degradación ecológica del suelo fértil y productivo. Adicional a esto la siembra extensiva y el monocultivo producen empobrecimiento de los suelos.


Problemática Actual

En muchos países más desarrollados, los mercados han incrementado la normativa en cuanto a calidad de alimentos se refiere, por lo que son más estrictos en cuanto a los alimentos que ofertan. Además se establecen límites de agroquímicos permitidos en los cultivos, con el fin de evitar la contaminación química de los mismos.

Sin embargo, hay problemas crecientes, a saber, la disponibilidad limitada de tierra adicional para la producción agrícola junto con el descenso del crecimiento de la producción de los principales cultivos, ha aumentado la preocupación sobre la capacidad de la agricultura para alimentar a una población mundial que cada día va en aumento. La disminución de la fertilidad del suelo ha planteado asimismo la preocupación sobre la sostenibilidad de la productividad agrícola al nivel actual. Por lo que la utilización de agroquímicos se incrementa para evitar la pérdida de las cosechas y poder mantener una productividad mayor de cultivos, lo que da como resultado mayor residuo encontrado en las diferentes cosechas.


Recomendación para los Consumidores

Actualmente se han desarrollado métodos que permiten al consumidor la adquisición de productos más libres de agroquímicos, un ejemplo de ello es la agricultura orgánica, en la cual se evita exceso de agroquímicos, pesticidas y conservantes, por lo que su elaboración se realiza de manera más natural. Este método ha logrado conseguir el cultivo de varias frutas y vegetales, no obstante su costo es mayor, y la producción no es tan extensa para alimentar a toda una población. Es por ello que se incentiva a la población a desarrollar este tipo de cultivos, o pequeñas granjas a nivel de comunidad, esto ayudaría al desarrollo económico de ciertas familias e incentivará el consumo de productos más saludables y menos expuestos a estos contaminantes.

  • Un consejo importante para los consumidores es que aunque se ha comprobado que siempre hay restos de residuos de agroquímicos que quedan en frutas y vegetales, se ha visto disminución de ellos cuando se lavan correctamente las frutas y vegetales bajo el chorro de agua, se recomienda realizar este lavado con un cepillo limpio de cerdas y hebras firmes.
  • El remover o pelar las frutas y vegetales ayuda a disminuir los residuos de pesticidas, sin embargo hay una pérdida importante de fibra en las mismas, además de vitaminas que están en la cáscara de las frutas. Se recomienda realizar este proceso en aquellas frutas y vegetales que tienen más residuo agroquímicos.



  • Asimismo se recomienda quitar las hojas externas de ciertos vegetales como mostaza o lechuga, y en las carnes tener el cuidado de remover la piel o pellejo de las mismas, ya que la mayoría de pesticidas se acumulan en la grasa. Una vez retirada la cascara de frutas y vegetales lave y desinfecte sus manos, ya que el químico de la cascara pasara a sus manos y de sus manos a la fruta, produciendo contaminación cruzada de la misma.
  • Otro consejo que se ha investigado es frotar con bicarbonato el producto con un cepillo o realizar un remojo en agua con vinagre en partes iguales durante 5-10 min, esto ayudara también a la desinfección correcta del producto. No se recomienda agregar jabón de platos ni lejía al producto, ya que las frutas y vegetales tienen poros por lo que pueden quedar atrapadas partículas en la piel y tejidos de las frutas y vegetales y son difíciles de remover.
  • Se ha visto que la cocción de frutas o verduras también tiende a disminuir los niveles de residuos de agroquímicos, sin embargo se debe tener el cuidado de botar el agua de cocción y tener presente que la cocción también destruye muchas vitaminas y minerales contenida en las mismas.
  • Este problema de contaminación química de los alimentos por los agroquímicos agregados, debe ser puesto a consideración por parte de los organismos encargados de regular esta actividad. Los agricultores deben buscar métodos  menos agresivos y de menor impacto en la salud de las personas, entre ellos se recomienda el manejo integrado de plagas, control biológico y ecológico de las mismas, eliminar el uso de los plaguicidas Categoría I, sustituyéndolos por plaguicidas de menor categoría toxicológica, prácticas de manejo orgánico y agroecológico.
  • Asimismo los consumidores y los que laboran en servicios de alimentos y bebidas responsables de brindar alimentos al cliente, deben tomar las medidas preventivas vistas anteriormente con el fin de ofrecer alimentos más seguros a la población y evitar enfermedades latentes y perjudiciales.
Fuente: Corazón Azul


martes, 16 de agosto de 2016

CONOCIENDO LAS FERIAS DEL AGRICULTOR



Las ferias del agricultor ofrecen múltiples beneficios a los consumidores, pero alguna vez se ha preguntado acerca de las prácticas que se llevan a cabo  durante estas ferias: ¿pueden llegar a causar potenciales Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA´s por sus siglas)?

Las ferias del agricultor se realizan en Honduras hace ya algunas décadas, con el objetivo de proporcionar un espacio a los pequeños y mediados productores, donde puedan vender sus productos de forma directa a los consumidores. Por su lado, los consumidores cuentan con un lugar donde comprar principalmente frutas y hortalizas, a un precio más cómodo, debido a que en teoría no existen intermediarios en el proceso.

Ventajas de las ferias:

  • Mayor variedad y disponibilidad de hortalizas y frutas para el consumidor.
  • Menor precio de venta.
  • Apoyo a los agricultores nacionales.
  • Se incentiva el consumo de frutas y hortalizas en la población.
Pese a las ventajas que puede ofrecer la feria del agricultor tanto a vendedores como consumidores, hay aspectos de suma importancia a considerar, que pueden poner en riesgo la salud de la población que consume estos productos, esta es la evidente falta de inocuidad alimentaria en los procesos de estas ferias.


Poca o Inexistente Inocuidad


  • Bajo conocimiento o capacitación de los vendedores en temas de inocuidad alimentaria, y aquellos que cuentan con capacitación no implementan buenas prácticas que garanticen la inocuidad de los productos.
  • Algunos productos se colocan en el suelo, donde toda la contaminación (polvo, suciedad, bacterias, hongos, parásitos, etc.) pueden pasar a contaminar los alimentos.
  • Se carece de pilas apropiadas para el lavado y sanitización de las manos, así como de pilas para el lavado y desinfección de utensilios.
  • La cadena de frío no puede romperse, si embargo en las ferias se encuentran venta de productos peligrosos como carnes, mariscos y lácteos que carecen de una correcta refrigeración y en muchos de los casos se someten a temperaturas de riesgo (entre 5°C-60°C).
  • Los huevos se exponen directamente bajo la luz solar y no se mantienen limpios y debidamente higiénicos.
  • Los manipuladores de alimentos carecen de vestimenta apropiada (gabacha o delantales limpios, guantes, redecillas para el cabello) que evite la contaminación cruzada del manipulador.
  • Las mesas o estantes, toldos y recipientes utilizados donde se colocan los alimentos no se ven higiénicos o que cuenten con un lavado y desinfección correcta y de forma continua.
  • Hay madera y cartón en las áreas, lo que permite una constante contaminación cruzada en las áreas de trabajo y por ende en los alimentos.
  • El transporte de los alimentos no es el adecuado, debido a que carecen de una correcta limpieza y desinfección, transmitiendo polvo y suciedad al producto.
  • La manipulación de dinero es totalmente incorrecta, por lo que la contaminación cruzada se da en todo momento al estarse manipulando dinero y alimentos a la vez, sin un correcto lavado de manos.
  • Se carece de lugares aptos donde los manipuladores puedan ir a los sanitarios, que se encuentren en buen estado y con acceso a agua potable.
  • Básicamente hay poca supervisión por parte de los entes encargados de garantizar la inocuidad y las buenas prácticas de higiene durante el desarrollo de las ferias.
  • La  estructura de los puestos no están estandarizados lo que evita una correcta exhibición de los alimentos, y algunos al no poseer toldos, provoca dificultades por el clima, exponiendo el producto al sol o lluvia.
  • Existe una inadecuada manipulación y manejo de desechos, lo que ocasiona lixivio de los líquidos con olor desagradable, basura tirada, restos de los alimentos que no se vendieron quedan tirados en las calles.
  • Hay presencia de animales y plagas (moscas, ratas, cucarachas).

Otros Aspectos
  • No se cuenta con suficiente información relacionada al valor nutritivo, preparaciones alimentarias y beneficio para la salud de los productos frescos y naturales que se comercializan en estos puntos de venta.
  • En muchos casos el aspecto físico y organoléptico de los productos no resulta apetitoso y da una sensación de descuido y pérdida de frescura.
  • El ambiente en el que se realizan las ferias no es libre de humo, usualmente hay muchos carros alrededor, personas fumando, las calles en mal estado, por lo que hay excesivo polvo y suciedad en el medio, por lo que todo eso también afecta la inocuidad y calidad de los alimentos.
  • Productos orgánicos, que contienen un menor contenido de agroquímicos, no se encuentran disponibles.


Recomendaciones para Realizar Compras en las Ferias


  • Observar características organolépticas entre ellas: textura lisa, firme, sin daños o restos de líquidos y sin polvo o suciedad, libre de plagas o daños en su estructura interna, color vivo particular de cada fruta o vegetal (calidad).
  • Sin quemaduras de sol o frío en la piel de frutas y vegetales: manchas negras o zonas deshidratadas o suaves, agrietamientos.
  • Sin magulladuras, golpes, heridas o raspaduras que provocan pérdidas de agua y la entrada de microorganismos.
  • Sin residuos de agroquímicos, los cuales se observan como manchas blancas o amarillentas.
  • No deben presentar problemas de crecimiento o malformaciones (germinaciones).
  • No adquirir productos que hayan estado en contacto con el suelo, observar el puesto y asegurarse de que los alimentos estén sobre tarimas.
  • Las mesas o tarimas donde se exhibe el producto debe estar limpio, no debe existir presencia de basura o animales en la zona.
  • No adquirir alimentos que estén expuestos directamente en la luz del sol, debido a que esto provoca deshidratación de alimentos, pérdida de valor nutricional y crecimiento de bacterias, lo que reduce su vida útil.
  • Adquirir frutas y vegetales que estén en temporada ya que su costo es menor, además se debe observar el grado de madurez para no adquirir producto con alto grado de maduración ya que su vida útil es mucho menor.
  • Adquirir preferiblemente frutas enteras, no partidas o inadecuadamente manipuladas.
  • El flujo de compras debe realizarse basándose en el peso de los productos a adquirir: empezar por los productos más pesados (sandía, piña, yuca, papa) y luego productos más livianos (tomate, lechuga, fresas) con el fin de no dañar la calidad de éstos últimos.
  • Si compra productos perecederos como carnes o quesos, debe chequear que la temperatura de los productos sea segura (entre 0-4 °C) y que se encuentren en buen estado organoléptico, frescos y en un lugar seguro y limpio.
  • Después de realizar sus compras es necesario transportar rápidamente los alimentos a un correcto almacenamiento, lejos de la luz solar o humedad, máxime si son productos perecederos que de inmediato deben almacenarse en frío para evitar su descomposición.
  • Antes de almacenar los alimentos, se deben lavar y desinfectar las frutas y vegetales ya sea con cloro o con vinagre para eliminar bacterias o parásitos que puedan causar enfermedades.

Fuente: Corazón Azul

miércoles, 27 de julio de 2016

MÉTODOS INOCUOS PARA DESCONGELAR ALIMENTOS

Usted olvidó descongelar algo para el almuerzo o la cena: Saca un paquete de carne o de pollo y lo descongela rápidamente bajo agua caliente. ¿Es adecuado? ¿Y sí saco el paquete del congelador pero se le olvidó y lo dejo en el fregadero durante todo el día o noche?




NINGUNA de estas situaciones son seguras y estos métodos de descongelar pueden causar Enfermedades Transmitidas por Alimentos ETA´s .
Los alimentos deben mantenerse a temperaturas adecuadas durante las descongelación. Los alimentos están inocuos indefinidamente en el congelador. Sin embargo, tan pronto como los alimentos comienzan a descongelarse y calentarse por encima de 40°F (4.4 °C), cualquier bacteria que pudiera estar presente antes de congelarse puede comenzar a multiplicarse.

Los alimentos NUNCA deben descongelarse ni almacenarse en el fregadero o descongelarse en agua caliente. Aún cuando el centro del paquete pueda estar congelado mientras se descongela, la capa externa del alimento está en la "Zona de Peligro" -entre 40°F (4.4 °C) y 140 °F (60 °C)- temperaturas a las cuales las bacterias pueden multiplicarse rápidamente.
Es mejor planear con anticipación el menú y descongelar los alimentos en el refrigerador, donde pueden permanecer a una temperatura adecuada constante -de 40°F (4.4 °C) o menos.

Hay 3 formas adecuadas de descongelar los alimentos: en el refrigerador, en agua fría y en el microondas.

Descongelar en el Refrigerador

La planificación con tiempo es la clave de este método. Los alimentos congelados en pequeñas cantidades -como una libra de carne molida y pechugas de pollo deshuesados- requieren de un día completo para descongelarse. Un producto grande, por ejemplo un pavo, requiere al menos un día (24 horas) por cada 5 libras de peso. 

Siempre hay que tomar en cuenta las siguientes variables:

  • Algunas áreas del refrigerador pueden mantener los alimentos más fríos que otros. Los alimentos colocados en la parte más fría requerirán más tiempo para descongelarse.
  • En un refrigerador ajustado a 35°F (2 °C) los alimentos tomarán más tiempo para descongelarse que uno ajustado a 40°F (4.4 °C).
Después de descongelar en el refrigerador, la carne molida de res y la de aves, se podría mantener por 1 o 2 días adicionales antes de cocinarse; las carnes rojas, de 3 a 5 días.

Los alimentos descongelados en el refrigerador pueden volverse a congelar sin cocinarse, aunque podrían haber pedido calidad.


Descongelar con Agua Fría

Este método es más rápido que el anterior pero requiere más atención. Los alimentos deberán estar en un empaque impermeable o dentro de una bolsa plástica. 
Si la bolsa gotea, bacterias del aire o del ambiente que los rodea podrían introducirse en el alimento. Además, el tejido de la carne puede absorber agua como una esponja, acabando con un producto con mucha agua.

La bolsa deberá sumergirse en agua fría, cambiando el agua cada 30 minutos para que continúe descongelándose:
  •  Los paquetes pequeños de carnes o aves -de alrededor de 1 libra- pueden descongelarse dentro de 1 hora o menos. 
  • Un paquete de 3 a 4 libras, puede tomar de 2 a 3 horas.
  • Para pavos enteros, estime como 30 minutos por libra.
Los alimentos deberán cocinarse inmediatamente, si se descongelan completamente.


Descongelar en el Microondas


Al descongelar alimentos en el microondas, prepárese para cocinarlos inmediatamente después de descongelarlos porque algunas áreas del alimento se pueden calentar y comenzar a cocinarse. 
Mantener comida parcialmente cocida no es recomendado porque cualquier bacteria que podría haber estado presente no fue destruida, y por supuesto podría alcanzar temperaturas óptimas para que las bacterias crezcan.



Fuente: USDA







martes, 12 de julio de 2016

LIMPIA Y DESINFECTA APROPIADAMENTE LAS FRUTAS Y VERDURAS EN TU HOGAR





Las frutas y verduras son alimentos imprescindibles dentro de una dieta saludable, dado su aporte nutricional a nuestro organismo, mejorando nuestras defensas y previniendo ciertas enfermedades.

Es una alarmante realidad que los alimentos que consumimos contienen una gran cantidad de pesticidas, y otros químicos, como ceras y abrillantadores, que los hacen lucir más atractivos y apetitosos en las góndolas de supermercados e incrementan su duración por muchos días, sin que muestren signos de descomposición. 
Asimismo están expuestos a contaminarse con muchos patógenos que afectan nuestra salud como ser: Eschericia coli (más conocida como E. coli), o Salmonella, entre otros.  

Por lo general las frutas y verduras se consumen crudas y esto implica un mayor riesgo para la salud, por ello resulta muy importante aprender a lavar y desinfectar muy bien este tipo de alimentos, con el fin de disminuir notablemente el riesgo de sus diferentes contaminantes, que pueden estar presentes por la suciedad, el proceso de almacenaje, el transporte, y el uso de agroquímicos con los que son cultivados.


  1. Lo primero que puedes hacer para limpiar tus frutas y verduras es ponerlos bajo el chorro de agua, o bien para ahorrar, llena una cubeta de agua. Este método no remueve a totalidad los residuos de agroquímicos, pero tiene un efecto abrasivo que ayuda a eliminar parte de las sustancias tóxicas. Debes hacerlo antes de partirlas o pelarlas, evitando así que los patógenos se trasladen al interior del alimento.
  2. Algunas frutas y verduras como: papas, zanahorias, duraznos, pepinos o manzanas, se puede limpiar frotándolos suavemente con un cepillo de dientes, buscando eliminar residuos y suciedades.
  3. En algunos casos lo más recomendable para eliminar residuos tóxicos es retirarles completamente su cáscara. Aunque en ocasiones buena parte de los nutrientes se encuentra en la piel de las frutas y verduras, también debemos tener presente que esta es la parte más afectada por pesticidas.
  4. Limpia tus frutas y verduras ANTES DE CONSUMIRLOS. Se recomienda no lavarlos antes de guardarlos, ya que eso puede acelerar su proceso de descomposición, ya que la humedad crea un ambiente perfecto para las bacterias y microorganismos.

Receta natural para limpiar tus verduras y frutas



Mezcla en una proporción de 4:1 de agua y vinagre en un recipiente y pon a remojar las frutas y verduras. Es decir, si utilizas 4 tazas de agua, pon 1 taza de vinagre. Además agrega 1/4 taza de bicarbonato y el jugo de 1 limón. 
Deja remojar al menos por 20 minutos. En ocasiones se ve una nube que flota en el agua y residuos en el fondo.

Si prefieres tener siempre a mano una menor cantidad, puedes preparar la siguiente fórmula y guardarla en un rociador.

Ingredientes:
1 taza de agua.
1/4 taza vinagre de manzana o vinagre blanco.
2 cdas. de bicarbonato de sodio.

Instrucciones:
Mezclar todos los ingredientes y guardar en un rociador. Una vez aplicado no es necesario enjuagar después.

Aviso: Esta fórmula no desinfecta para eliminar bacterias, virus y hongos. es únicamente para reducir pesticidas y ceras. Por lo que primero lava tus alimentos como acostumbras y luego usa esta fórmula.

lunes, 11 de enero de 2016

5 CLAVES DE LA INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS


Queresmo compartir con ustedes un ilustrtativo video sobre las claves de la inocuidad, resumido en 5 puntos. Compártelo con tus amigos y familiares y haz un plan para ponerlos en práctica!


LA INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS UNA TAREA DE TODOS

Los alimentos insalubres plantean amenazas para la salud a escala mundial y ponen en peligro la vida de todos: los lactantes, los niños pequeños, las embarazadas, las personas mayores y las personas con enfermedades subyacentes son particularmente vulnerables.

Las enfermedades transmitidas por los alimentos afectan a millones de personas al año, en su mayoría niños, en particular en los países en desarrollo. Los alimentos insalubres generan un círculo vicioso de diarrea y malnutrición que compromete el estado nutricional de los más vulnerables. Cuando el suministro de alimentos es inseguro, las personas tienden a adoptar dietas menos sanas y a consumir más “alimentos insalubres” que contienen sustancias químicas, microbios y otros peligros que ponen en riesgo la salud.

Dada la función central que desempeñan en la elaboración de políticas y marcos reglamentarios, los gobiernos deben elevar la inocuidad de los alimentos al rango de prioridad de salud pública, estableciendo y aplicando sistemas eficaces en materia de inocuidad de los alimentos que permitan asegurar que los productores y proveedores de productos alimenticios a lo largo de toda la cadena alimentaria actúen de forma responsable y suministren alimentos inocuos a los consumidores.

La contaminación de los alimentos puede producirse en cualquiera de las etapas del proceso de fabricación o de distribución, aunque la responsabilidad recae principalmente en el productor. Sin embargo, una buena parte de las enfermedades transmitidas por los alimentos son causadas por alimentos que han sido preparados o manipulados de forma incorrecta en el hogar, en establecimientos que sirven comida o en los mercados. No todos los manipuladores y consumidores de alimentos entienden la importancia de adoptar prácticas higiénicas básicas al comprar, vender y preparar alimentos para proteger su salud y la de la población en general.


Todos podemos contribuir a garantizar que los alimentos sean seguros. He aquí algunos ejemplos de medidas eficaces que podrían adoptarse:


Los responsables de la formulación de políticas pueden:
  • Crear y mantener sistemas e infraestructuras adecuados (por ejemplo, laboratorios) para gestionar y hacer frente a los riesgos relacionados con la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria, en particular durante las emergencias;
  • Fomentar la colaboración entre sectores como la salud pública, la salud animal, la agricultura y otros, con el fin de mejorar la comunicación y la actuación común;
  • Integrar la inocuidad de los alimentos en las políticas y programas más generales relativos a la alimentación (por ejemplo, la seguridad en materia de alimentación y nutrición);
  • Pensar en términos globales y actuar a escala local a fin de garantizar que los alimentos producidos localmente sean inocuos a nivel internacional.

Los manipuladores y consumidores de alimentos pueden    
  • Cobrar conciencia de los alimentos que utilizan (leer las etiquetas en los envases de los alimentos, elegir con conocimiento de causa, familiarizarse con los peligros alimentarios más comunes);
  •  Manipular y preparar los alimentos de una manera segura en el hogar o en el momento de su venta en restaurantes o en mercados locales, poniendo en práctica las cinco claves para la inocuidad de los alimentos, publicadas por la OMS;
  •  Cultivar frutas y hortalizas basándose en la publicación de la OMS: cinco claves para cultivar frutas y hortalizas más seguras mediante la disminución de la contaminación microbiana.
Fuente: OMS